Saltar al contenido

LIBRO DE LAS LAMENTACIONES

18 octubre 2015

Hemos leído…

Libro de las Lamentaciones


Estos cinco tremendos cantos de desolación -que a mí a menudo me recuerdan a Job- eran tradicionalmente atribuidos a Jeremías,
el profeta de los tiempos de la cautividad babilónica (una devastación sin precedentes), y situados como un apóstrofe que entendía las últimas desgracias como fruto de haber preferido la seguridad de marchar a Egipto a la de obedecer a Dios. Hoy no son pocos los exegetas que se muestran reacios a admitir la autoría jeremíaca de los cinco cantos, y, de entre quienes forman parte de esta tendencia, muy pocos admiten la composición jeremíaca de ninguno de los cantos siquiera.

Pero no, señol ni señolita: no voy a seguir por este camino, informándoos de los datos externos, del contenido y todo y todo. Porque, tratándose de un libro de la Biblia, es de lectura obligatoria para toditos ustedes, y allá se las compongan. Lo que me corresponde es dejar unas notas espirituales acerca de lo que en mí ha despertado el libro.

Son dos reflexiones bien sencillas (bien pobres, si queredes). La primera es lo que puede pasar cuando nos apartamos de Dios (que allí quería que subiesen a Babilonia, pero huyeron a Egipto); cuando lo sustituimos por otra cosa; cuando le ordenamos que se retire; cuando esperamos que sea otra cosa la que dé sentido a nuestras vidas; cuando pulsamos el botón de “Dios no está”; cuando apostatamos de Él por un donut de chocolate. Porque eso (sin faltar lo del donut) ¡ocurre! El demonio es el gran engañador, y engaña bien. Pecar es ver a Dios en el donut, y el demonio es capaz de que lo veamos. Somos tan merluzos, que podemos ver en un donut a Dios. En definitiva, pecar es querer beber el cielo en los charcos que lo reflejan en el suelo, o, como dijo uno, “pecar es obrar solamente con un fragmento de nosotros mismos”1.

Y ¿qué pasa entonces? Que, siendo presa -sea en grado venial, sea en grado mortal- del demonio, él tiene poder sobre nosotros y lo ejerce. Y entonces vienen cada vez más tentaciones y más pecados. Y ¿sabéis, amigos? Fuera de Dios hace frío. Y el frío nuestro, si nos dejamos, llega a ser tan grande como la devastación de Jerusalén, donde las madres se comían a sus hijos, como llora el libro de las Lamentaciones.

Pero Dios es un Padre que no quiere eso para nosotros. Ni para el pueblo -porque en ciernes de la invasión babilónica chillaba Jeremías (29,11) que Dios quería “daros un porvenir y una esperanza”, por citar solo un versículo-, ni para mí. Dios no quiere la perdición de nadie, y si alguien se pierde, lo hace libre y deliberadamente.

¿Qué tan graves os parecen los pecados de Israel, que se dice y repite que la invasión fue fruto de ellos? Pues todos ellos, uno por uno, y tantos más sin faltar los vuestros y los míos, se los subió al Leño el Jesús de mis amores para vencerlos dejándose vencer. Es el propio libro de las Lamentaciones el que exclama

Que la ternura del Señor no se acaba,

ni se agota su misericordia;

cada mañana se renuevan.

¡Qué grande es su fidelidad!


(22-23)

1Gustave Thibon, cit. Por Fernand Lelotte, Ráfagas, Sígueme, Salamanca 1968 (2) , 171.

4 comentarios leave one →
  1. 18 octubre 2015 3:59

    “Fuera de Dios hace frío”: ¿Me das permiso para llevármelo a todas partes?

    Me gusta

    • 18 octubre 2015 12:25

      No: te lo mando. Pero que conste que no es original mío. Vaya usted a saber, pero yo se lo oí a un cura de mi diócesis. Ponlo como anónimo.

      Le gusta a 1 persona

  2. Teresa permalink
    22 octubre 2015 17:54

    Para ser misionero, no hace falta irse a África; aquí estamos bien necesitados de los mensajes que nos transmites. Gracias y adelante.

    Me gusta

    • 22 octubre 2015 22:15

      Te agradezco mucho el aprecio sincero con que lo dices. Por lo demás, uno de mis proyectos cercanos es un artículo para deshacer ese equívoco. Para ser misionero, “sí” es necesario irse a África (mejor, a Asia). Lo otro -lo que yo hago y lo que tú- es apostolado, pero no es misión. Tú quédate pensando una frasecita: “sI todo es misión, la misión no es nada”. Un saludo del tamaño de un gorila.

      Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.

El Evangelio Del Dios Vivo

La fusión de los cuatro relatos evangélicos en el único Evangelio, el del Dios Vivo, en el contexto de toda la historia sagrada.

Anécdotas y catequesis

Anécdotas y catequesis

educarconsentido

Educación, enseñanza y familia

Un poeta que habla español

blog de poesía inédita

Sistema del Sueño Sounder en Barcelona

La solución natural al Insomnio, el Estrés y la Ansiedad

Nistal Mayorga

Blog de la pintora Nistal Mayorga

Pikizu

Blog de fotografía

Harresi Kulturala Elkartea

Asociación Muro Cultural

Católicos con Acción

Bienvenidos a nuestro sito Web con contenido especializado para jóvenes

Memoria historikoa Enkarterri - Las Encartaciones. Bizkaia

Memoria historikoaren berreskuratzea - Recuperación de la Memoria histórica

❥ Coaching Somático Integral

Crecimiento personal a través del Coaching Corporal en Movimiento y el Método Feldenkrais®

Feldenkrais Online

Clases Online en Feldenkrais Barcelona® www.FeldenkraisBarcelona.net

AUTOCONOCIMIENTO INTEGRAL

↝CUERPO, MENTE Y EMOCIONES↜

covisng.wordpress.com/

Soy lo que pienso, lo que siento, lo que imagino...

A %d blogueros les gusta esto: